Experimento en español
Un día hubo una señora que me recordó la sencillez de mi madre, sentada en las afueras de la estación, frente a una línea de seis o siete cajas de cartón. Las cajas llenas de diferentes productos, principalmente verduras. Ese mismo día dos grandes árboles hermanos yacían horizontales abrazados, desraizados, quizás luego de que un viento enorme los tumbara. Hubo castillos en los cielos hechos de puntas quemadas de otros árboles centenarios. Pensé que las únicas catedrales debiesen ser así, hechas de pilares vivos, en vez de desoladas rocas. Hubo la sorpresa de ver cómo "La Stravaganza" de Vivaldi puede ser bailada elástica y graciosamente. Hubo un pobre chofer que, perdido, arrastró nuestro bus en el canto de un auto, mientras alguien miraba sin entender de cuándo el 136 pasa por su cul-de-sac.
Seis cajas de productos detrás sentada una mujer brazos abiertos invitando clientes a ver shampoo, fideos, verduras
la turbulencia aparentemente es llamada paz
Recuerdo sus manos, sus resmas, sus lápices, su chaqueta de patchwork, su severidad. Su convicción en el trabajo, la humildad, la apreciación de lo que está allí en frente tuyo, quizás una planta que se las arregla para vivir entre las ranuras del pavimento, un pájaro, un cactus.
lo siento, estoy muy cansado otro día, y no puedo abrir los ojos
y así escucho cuán lejos quedo de tu memoria y la verdad no sé si acaso tuviese respuesta a mi preguntas existenciales recuerdo tus silencios confundidos la rabia al ver mis pasos perdidos
hoy navego esa complejidad a la fuerza y recurro a mi memoria para hablar para adentro y sentir de nuevo esos relámpagos de felicidad rodeados de grandes extensiones de silencio y viento duele volver a esta esquina en una realidad azotada por el automatismo
creo que aún duermo las mañanas, aún luego de subir, son aturdidoras
Pero miro a sus ojos y sus ojos miran en mí, que ninguno tras más que intuición en los bolsillos. ¡Qué terrible! diría ella, mirando al borde de este barranco el caer de nuestras piedras. Y este abismo me llevará como a tí un día, de un resbalón. ¿Otro té? No hay pan Abre la ventana, que está lleno del endemoniado humo Me voy a estirar Alguien llama, dale una bolsa de arroz Hasta mañana.